¿Conoces tus emociones?

Estamos hechos de partes, por así decirlo, partes que son emociones.

No es mentira que tengamos una parte buena y una parte mala. En verdad, ninguna es buena o mala, pero sí es cierto que hay partes que a veces son un conflicto y tenemos que ponerles atención para entenderlas y atenderlas.

Por ejemplo…

Está esa parte que a veces no le gusta a la gente porque les enseña que algo nos da asco.disgus

Esa cara de asco es una forma de comunicación útil para los demás y para uno mismo. Nos sirve para saber que algo no nos gusta, que no queremos comer un filete que lleva 7 días en la nevera y no queremos sentarnos al lado de esa persona que huele a sudor porque atenta en contra de nuestro bienestar y salud. Por poner otro ejemplo, ¿nunca os ha pasado de pequeños que os han atiborrado a comer algo “hasta que te guste” y hoy en día no te gusta? Tu cerebro emite una señal de alerta, primero porque el olor es desagrable (y eso no debe de estar en condiciones de comerlo) y segundo porque está tan asociado a una situación de malestar que acabaste tan harto de ese alimento que es una señal de alerta.                                   .

Está la parte alegre. Es fantástica. Produce una visión muy positiva y agradable de la vida y nos permite ponerle buena cara a la adversidad y socializarnos con los demás. 1_Pixar_JoyPero es cierto que si siempre estamos alegres quién va a saber que necesitamos algo de atención, que hay una necesidad que no está siendo cubierta, como por ejemplo que has tenido un mal día y estás triste y no te vendría mal algo de ánimo.

Así que aquí entra en acción la tristeza. A veces resulta agotador sentirse así, sin embargo, la tristeza permite a los demás que nos atiendan cuando necesitamos que alguien nos ayude a levantar el ánimo o estamos carentes de una palabra amable.

tristeza

Por ejemplo, si tu hijo ha suspendido un examen al que había dedicado tiempo y esfuerzo, eso le dolerá y le hará dudar de su capacidad y tú puedes ver que necesita de tus abrazos, o si tu jefe te ha despedido o se ha muerto alguien querido, evidentemente hoy no es un buen día y no te sentirás alegre. La expresión de la tristeza deja que los demás nos ofrezcan ayuda, desencadena comportamientos altruístas. Además, nos permite entender que algo no va bien y que tenemos
que darnos más atención, ver qué necesitamos y satisfacer esa necesidad. Puedo ser yo quien se de ánimo diciendo “has hecho un buen trabajo, la próxima vez será mejor”, puedo ser yo quien se de un respiro tras ese despido y disfrute de su familia que ha dejado desatendida por el trabajo o quien se de el lujo de no hacer nada ahora y sólo descubrir qué quiere hacer de ahora en adelante. Es cierto que no hay que instalarse en la tristeza, tenemos que saber expresarla, nadie puede adivinar tus pensamientos, quizá sí ver en tu rostro que “pareces” triste, pero nadie lo sabe a ciencia cierta y la vida ajetreada que llevamos nos impide a veces ver esa tristeza y pararnos a preguntar qué sucede. Así que, mi consejo es que cuando sientas que necesitas de alguien y parezca que nadie te hace caso, pide ayuda, pide un abrazo o unos oídos que te escuchen.

Está ese lado… cómo lo llamaría, ese lado más enfadado.

Resulta bastante útil para defender la propia postura y opinión respecto a un tema, pero a veces es cierto que no dirigimos bien el enfado/rabia y surge algún que otro enfrentamiento innecesario con los demás, como pelearse por el último trozo de tarta. Aprende a controlar la expresión de tu enfado, mídelo y ve si se ajusta a la situación.

Un ejercicio muy útil cuando sientas que vas a explotar es decirte a ti mismo “¡ESPERA UN MOMENTO! Y preguntarte ¿esto que me dicen es cierto? ¿he de enfadarme y ponerme a gritar a los cuatro vientos? Si la respuesta es que no entonces intenta modular el tono de voz y decir las cosas desde tu perspectiva, diciendo cómo te sientes y mostrando al otro que entiendes su postura aunque no la compartes. Suena difícil, pero sólo requiere práctica.

Y está esa parte que tiene miedo. Esa que nos alerta que se acerca algún peligro y es mejor no pasar por ese callejón oscuro, que es mejor ir por otra parte hasta casa. Tiene una función muy importante como ves, nos mantiene vivos. fearEs cierto que hay que distinguir si la situación es peligrosa y hay un motivo real de sentir miedo o si simplemente no nos atrevemos a hacer algo y preferimos no arriesgarnos.

Entender que no somos constantemente estables, que tenemos “partes”, nos ayuda a aliviar la carga que podamos sentir por cambiar de una emoción a otra,  y entender  que no hablamos de emociones buenas o malas, que todas tienen una utilidad.

Las emociones tienen mil formas de presentarse y algunas comparten esas formas. Por ejemplo, el miedo y la tristeza se pueden transmitir en forma de llanto, es una manera de demandar atención para que nos protejan, no tenemos más que pensar en un bebe la forma que tiene de pedir que le hagamos caso. Sí, es cierto, en su caso no tiene lenguaje para verbalizar lo que necesita, pero es cierto que el llanto es una forma de expresión primitiva que nos acompaña día a día. ¿O nadie ha llorado de tristeza o miedo alguna vez?

Un pequeño apunte…

charlesFue Darwin quien ya comenzó a intuir que había emociones presentes en todas las culturas y  Paul Ekman quien demostró la existencia del repertorio de emociones básicas, es decir, de emociones presentes en todas las culturas: alegría, asco, tristeza, miedo, sorpresa y enfado (la sorpresa es considerada una emoción neutra, no produce ninguna reacción agradable ni desagradable, de ahí que no aparezca en la película “Del revés”).

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