Día Mundial del Autismo 2 de Abril (Mi experiencia)

pictogramas Hoy en el día Mundial del Autismo, quiero contaros una parte de mi historia en un programa de voluntariado con niños autistas…

Marcos tenía 6 años, dos días a la semana iba con él a jugar al parque o a ver la televisión en su casa. Tenía un hermano gemelo al que mi compañera cuidaba. Veíamos vídeos de los “Cantajuegos” durante dos horas, o quizá las tres horas que pasaba con él. Cuando íbamos al parque intentaba que jugásemos juntos, pero la verdad parecía que prefería jugar solo y que yo me limitase a vigilar que no se hiciera una brecha cuando se colgaba de las vallas que había por el parque. Hubo un día que nunca se me olvida, para mi fue el más significativo porque, a pesar de tener autismo Marcos construía frases gramaticalmente bastante comprensibles, pedía las cosas que quería y si no se las daba a veces se enfada y otras cogía una silla y se subía a ella para alcanzar lo que buscara, lo consideraba muy hábil. Pero ese día siempre lo recuerdo, bajamos a la calle con la intención de que jugara un rato en el parque, empezó a andar por encima de los bancos, ya me daba la mano para que le ayudase a saltar, pero su atención se fijó de repente en una fuente cercana al parque. Quiso ir a verla y nos acercamos, la fuente echaba chorros de manera programada y Marcos reía a carcajadas al ver a los niños esquivar los chorros. Me sorprendió cómo algo tan simple llamaba tanto su atención. Pasó una hora,  pero la hora seguía avanzando y empezaba a hacer un frío considerable, los niños que jugaban en la fuente se iban y yo le decía a Marcos que había que volver a casa. En los sucesivos intentos que tuve de llevarle a casa cada vez que lo intentaba empezaba a gritar, sólo se calmaba si le soltaba, nunca se había puesto así, solía ser fácil regresar a casa, él lo prefería, pero esta vez me estaba resultando imposible. Utilicé por primera vez el pictograma de la casa, por si acaso era que yo no sabía comunicarle lo que quería expresarle, pero no sirvió para nada. Ya llevábamos dos horas mirando la fuente, Marcos estaba congelado pero no quería moverse por nada del mundo. Finalmente, llamé a su madre para que viniera a buscarle.

Fue ese día cuando pude experimentar el concepto de que los autistas parecen abstraerse del entorno y fijar su atención de manera casi obsesiva con un objeto. De esta experiencia con Marcos también pude comprobar que prefieren un juego en solitario sin necesidad del otro para divertirse, pero sí que son capaces de demandar ayuda aunque no puedan expresarlo verbalmente. Pasé varios meses con él, y es cierto que tenía un juego repetitivo y que la interacción con él no podía ser igual que un niño sin autismo. El día más triste fue cuando me tuve que despedir de él, teniendo la sensación de que no me esperaría a la semana siguiente, pero con la esperanza de que me recordase.

jugar

Los pictogramas son un tipo de comunicación que se utiliza con personas autistas. Hay distintos niveles de afectación y a veces necesitamos utilizarlos para poder comunicarnos con ellos, además se utilizan para enseñar conductas como cepillarse los dientes, se explica todo el procedimiento paso a paso con dibujos, o para indicar que es la hora de comer, de jugar, de ducharse…

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